Hablar de coltán en Colombia es necesario. Aunque el país no figura entre los principales productores mundiales, en él sí hay títulos mineros adjudicados, registros de exportación y evidencia de extracción en zonas de alta sensibilidad ambiental y baja presencia estatal. La creciente demanda global de elementos asociados al coltán, como el niobio y el tantalio, impulsada por industrias tecnológicas, médicas y aeroespaciales, lo han convertido en un mineral estratégico, pero también en un vector de conflictividad. En Colombia, su extracción se superpone con economías ilícitas ya consolidadas, como la minería ilegal de oro, y la presencia de grupos armados, lo cual genera riesgos para los ecosistemas amazónicos y las comunidades indígenas que habitan los territorios de los que se extraen estos minerales.
Este informe se propone identificar los riesgos asociados a la cadena de suministro del coltán en Colombia, así como las dinámicas ilegales que lo rodean. Su relevancia radica en la necesidad de fortalecer la trazabilidad comercial, la fiscalización institucional y la protección de territorios vulnerables frente a economías extractivas de alto impacto. Está dirigido a entidades estatales como la Agencia Nacional de Minería (ANM), la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), la Fiscalía General de la Nación (FGN) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS); a organizaciones sociales y ambientales; a compradores internacionales que deben cumplir estándares de debida diligencia; y a comunidades indígenas cuyos derechos territoriales se ven comprometidos por estas dinámicas.
El término “coltán” se popularizó a partir de su uso por mineros en la República Democrática del Congo (RDC), quienes comenzaron a referirse así a la aleación entre columbita y tantalita, minerales altamente demandados por los mercados internacionales. Esta aleación, compuesta por óxidos de niobio y tantalio con hierro y manganeso, presenta características físico-químicas particulares, como su brillo submetálico y coloración oscura, que la hacen valiosa para múltiples industrias. El coltán es esencial en la fabricación de acero, condensadores electrónicos y tecnologías modernas como teléfonos móviles, computadoras, dispositivos médicos, imanes superconductores y componentes aeroespaciales. El niobio, por su parte, se utiliza como aleación para mejorar la resistencia del acero, en superaleaciones, en biomedicina y en joyería, mientras que el tantalio es clave en la producción de condensadores y componentes electrónicos de alta precisión.